
Con gran expectación hemos vivido, los orgullosos poseedores de la cámara Konica-Minolta Dynax 7D, la presentación del segundo modelo de réflex digital de SONY el pasado septiembre. Sabedores de poseer un gran tesoro, la hemos rodeado estos tres últimos años de todo tipo de lentes y accesorios, y ella nos ha colmado de satisfacciones, esto es, de buenas fotos. Pero claro, el temor a perderla, a romperla, a no tenerla te lleva a cavilar en cómo sustituir su cuerpo por otro que pueda emplear la panoplia que hemos acumulado.
SONY heredó el magnífico hacer de Konica y de Minolta en el terreno de las cámaras fotográficas réflex y, con ello, su montura AF. El buque insignia de la marca era la Dynax 7D, superlativa en muchas cosas y precursora en otras tantas; el pensamiento obvio era que SONY sólo podría sustituirla con una máquina superior.
La presentación en agosto de las máquinas de la competencia (Canon 40D, Nikon D300, Panasonic L10), estaba caldeando el ambiente y subiendo las expectativas (¿live view? ¿full frame?). Finalmente se reveló la A700 y su tabla de características fue leída con avidez.
Bien, se mantendrían algunas cosas buenas de la marca, como la estabilización de la imagen por desplazamiento del sensor. Vale, ya lo suponíamos después de la SONY A100. El sensor, del mismo tamaño APSC (no es “full frame”), tiene ahora 12 megapíxels. Bien, también esto lo esperábamos. La distribución de los mandos… vale, hemos perdido unos cuantos accesos “directos” que, en la A700 habrá que buscar en los menús. Qué se le vá a hacer; han olvidado la gran lección de ergonomía que representó la 7D en su momento y han hecho un producto más estándar. ¿Que no tiene “live view”? Vaya, parece que se trata de una opción poco “seria” para fotógrafos profesionales; se diría un “guiño” hacia las cámaras compactas, pero es significativo que, entre Canon, Panasonic, Nikon y Olympus, sea la SONY la que no lo tenga. Seamos serios: no es un capricho. El tipo de fotos que hago yo exigen la comodidad de un “live view”, y me explico: monto la cámara en un trípode y, muy habitualmente, debo agacharme, subirme a una banqueta o contorsionarme inverosímilmente para atisbar por el visor, único modo de saber a qué estoy apuntando y cómo enfoco. No digamos cuando la monto al telescopio y apunto éste hacia las estrellas cerca del cénit. Para mí el “live view” no es un capricho, y menos aún cuando viene acompañado de una pantalla que se voltea para orientarse en dirección a la vista. Esta simple opción la disfruto diariamente con mis dos compactas Canon, la S1 de 2004 y la S3 de 2006.
Pero hay un detalle más que ha colmado mi decepción: entre las características de la nueva y cara A700 de SONY no figura una sencilla opción conocida como “Timelapse”, o la capacidad de hacer disparos programados cada cierto intervalo de tiempo y en determinado número. A esta interesante función también se la conoce como “Intervalómetro”. La K-M Dynax 7D la posee y, además, puede activarse con retraso o “delayed”, como la espoleta de una bomba. Te vas a dormir y, a las 5 de la madrugada, la cámara se despierta y hace la foto o la secuencia de fotos que le has pedido. Pues, señores, yo hago uso intensivo de esta función, y luego hago videomontajes de las fotos que la cámara ha tomado desde el trípode. Así, puedo ver pasar rápidamente las nubes o ver salir el Sol una mañana, comprimiendo en segundos lo que suele tardar horas. Puedo secuenciar el paso de un caracol o el extenderse de una flor o el pudrirse de un plátano. Esta sencilla función, que sólo exige un programita que emplee las características de un reloj, aparece en cada vez menos cámaras, pero en las tres que yo suelo usar. Nikon la ofrece en su nueva D300, y la Canon 40D la ofrece… ¡con auxilio de un PC! Ridículo. ¿Cuánto supone esto en una cámara como la S3?
Pues he ahí mi gran decepción con la SONY Alpha A700. Es una cámara muy cara, buena y con muchas cosas, pero se ha olvidado de aquéllas que yo quiero como mejora sobre la Dynax 7D. Para mí no está a la altura. ¿La que sí lo está? Nikon con la D300, pero que carece de la pantalla giratoria y de la estabilización en el cuerpo. Panasonic, que no está calificada como igual que sus rivales en calidad de construcción ni de imagen, y que no puede exponer más de 60 segundos (modo “B”), tampoco ofrece intervalómetro. Olympus, que carece también de él y su sensor 4/3 es más pequeño…
Por todo esto sigo esperando un milagro y miro con esperanza los lanzamientos de 2008….
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